La perspectiva de género, esencial en la respuesta global a la migración inducida por el clima

Una mujer cruza un río en Udayapur durante la temporada seca. Nepal es una de las regiones en el país más vulnerables a los impactos del cambio climático. Foto: OIM

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Viena, Día Internacional de la Mujer 2022 – Algunos piensan en la migración como un fenómeno relativamente nuevo: “la asignatura pendiente de la globalización”. Otros la llaman la estrategia más antigua de la humanidad para reducir la pobreza.

Algunas personas consideran que la migración está dominada por los hombres, como si hubiera miles de ellos convergiendo en mega proyectos de construcción en todo el mundo. Otros dicen que es principalmente algo femenino, señalando el hecho de que muchas mujeres migran como trabajadoras domésticas o personal de salud.

Dos cosas son ciertas. Primero, que la migración es una cuestión de perspectiva. Y segundo, que la migración es dinámica y cambia todo el tiempo.

En las dos últimas décadas los impactos del cambio climático sobre la migración han estado bajo una lente de mayor intensidad. Sabemos que las sequías y las inundaciones son cada vez más frecuentes y más severas. El mundo se está calentando a un ritmo alarmante y el impacto puede apreciarse con mayor claridad al observar los patrones de la movilidad humana.

Todo esto ya lo sabemos. Puede ser un tema de debate, pero la ciencia nos dice qué es lo que está ocurriendo. También sabemos que los hombres y las mujeres migran en cifras medianamente parejas, pero el modo en que la migración los afecta, a ellos y a sus familias, a menudo es muy distinto, siendo las mujeres por lo común mejores agentes para el desarrollo y enviando a sus hogares con regularidad pequeñas cantidades de dinero que sirven para apoyar el bienestar de los hijos.

De lo que se sabe menos y que por ello debería estar en el centro de la escena es el aspecto del cambio climático relacionado con el género. Es indispensable que pongamos al género como tema central al explorar los impactos del cambio climático sobre las sociedades, incluyendo sus intervínculos con la migración.

Los roles de género en las familias y la sociedad, las normas sociales y el acceso a la información y a las instituciones dan forma a las vulnerabilidades. Todos ellos se entremezclan con la etnicidad, la clase y la raza, derivando en numerosos tipos de marginalización y exclusión. Esto deja a las mujeres y hombres con herramientas diferentes para responder al mismo peligro.

Las dimensiones de género dan forma a las decisiones de hombres y mujeres que se ven afectados adversamente por el cambio climático y por la degradación medioambiental. Reconocer todo esto serviría para lograr una mejor comprensión del proceso y para ayudar a abordar oportunidades y desafíos específicos para migrantes de ambos sexos.

La migración puede ser una estrategia de adaptación a los efectos negativos de los impactos y agentes generadores de estrés medioambientales, incluyendo los relacionados al clima. Si bien la contribución de las migrantes a la reducción de la pobreza, en favor de la salud y de la educación es bien conocida, se sabe poco acerca del rol que cumplen en cuanto a apoyar en el ámbito de la adaptación.

En familias en las cuales un miembro de sexo masculino migra, dejando a las mujeres a cargo del hogar, la vulnerabilidad ante peligros naturales podría aumentar en el caso de que las mujeres no tuvieran acceso a información, desarrollo de capacidades, instituciones y recursos. Un estudio en el Distrito de Sahritus, en Tayikistán, indica que mientras más de la mitad de los hogares encuestados pueden ahorrar dinero, muy poco se gasta en medidas para abordar el problema de las sequías y de la escasez de agua.

En 2021 Turquía experimentó algunos de los peores incendios forestales en la historia del país. Se espera la llegada de una temporada de incendios forestales aún más intensa puesto que las condiciones climáticas más secas y cálidas han empeorado por el cambio climático, sobre todo en la región Mediterránea.

Hay 1,7 millones de migrantes sirias con condición temporal de protección en Turquía, vulnerables a estos incendios forestales. ¿Qué se está haciendo por ellas en tanto grupo de especial vulnerabilidad?.

En concordancia con su nueva Estrategia Institucional sobre Migración, Medioambiente y Cambio Climático 2021-2030, la Organización Internacional para las Migraciones (OIM) adoptó un enfoque receptivo del género en el desarrollo de soluciones para las personas que se han desplazado, que están en movimiento y quienes han quedado atrás.

La OIM busca asegurar que las desigualdades y vulnerabilidades existentes no se acentúen, ni se redistribuyan y también que no se originen otras nuevas. El foco está puesto sobre las migrantes, mujeres y jóvenes desplazadas por los desastres y otras que deben quedarse atrás mientras algunas pueden irse.

Para este trabajo se han tomado como referencia las orientaciones de los marcos mundiales de políticas tales como la Convención Marco de Naciones Unidas sobre Cambio Climático, la Agenda 2030 y el Pacto Mundial para una Migración Segura, Ordenada y Regular.

La OIM reconoce que todas las mujeres, tanto las que se desplazan como las que se quedan, son o tienen el potencial de ser líderes y poderosos agentes para el cambio. El empoderamiento de las mujeres permitirá que ellas y sus familias se beneficien con la adaptación al cambio climático.

Por Renate Held, Directora Regional, OIM VIena

SDG 5 - IGUALDAD DE GÉNERO
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